El camionero usó un compartimento secreto en las puertas traseras del vehículo para ocultar casi 10 millones de dólares en droga entre 28 palés de prendas de Skims. Un tribunal británico lo acaba de condenar a 13 años y medio de prisión.

Que tu marca aparezca en los titulares es bueno. Que aparezca en los titulares junto a 90 kilos de cocaína, ya es otra historia.
Esta semana, un tribunal del Reino Unido condenó a 13 años y medio de prisión a un camionero polaco que intentó introducir droga por valor de casi 10 millones de dólares en un cargamento de Skims, la marca de ropa interior de Kim Kardashian. El escáner de rayos X en el puerto de Harwich lo delató todo.
El plan era casi perfecto
Jakub Jan Konkel, de 40 años, conducía desde los Países Bajos hacia Inglaterra con una carga completamente legal: 28 palés de ropa y lencería de Skims. Nada que levantar sospechas. Excepto que, de camino, había parado a recoger 90 paquetes de un kilo de cocaína cada uno, escondidos con precisión quirúrgica en un compartimento secreto construido dentro del revestimiento de las puertas traseras del camión.
Lo atraparon en septiembre del año pasado en el puerto de Harwich, en Essex, cuando los agentes de la Agencia de Control de Fronteras decidieron pasar el camión por rayos X.
Y ahí se acabó el plan.
Primero lo negó todo. Luego lo confesó todo.
Cuando los agentes encontraron la cocaína, Konkel dijo que no sabía nada. Que él solo conducía el camión. Pero la investigación de la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido fue más lejos y encontró lo que necesitaba.
Al final, Konkel se declaró culpable. Y lo más llamativo de todo: había aceptado transportar casi 90 kilos de cocaína a cambio de 4.500 euros. Menos de cinco mil euros por un riesgo que le acaba de costar más de trece años de su vida.
Kim Kardashian y Skims, fuera de toda sospecha
La parte que hay que dejar clara: ni Kim Kardashian, ni la marca Skims, ni el exportador ni el importador de la ropa tenían ninguna relación con el contrabando. Los traficantes simplemente usaron un cargamento legítimo como tapadera, algo que la NCA describió como una táctica cada vez más habitual en las redes de narcotráfico que operan en los puertos europeos.
Eso no evitará que el nombre de Skims aparezca en todos los titulares del día. Y eso, Kim Kardashian lo sabe mejor que nadie.
La condena
El Tribunal de la Corona de Chelmsford dictó este lunes 18 de mayo la sentencia: 13 años y seis meses de prisión por tráfico de estupefacientes. El juez también ordenó la confiscación y destrucción de la droga, del camión y del teléfono móvil del condenado. Cuando termine de cumplir la condena, será deportado a Polonia.
La calle nunca había estado tan cerca de la moda de lujo.
90 kilos de cocaína. 28 palés de lencería de lujo. Y un camionero que pensó que 4.500 euros valían más de trece años de libertad.
¿Te lo esperabas? Cuéntanoslo en los comentarios.
Síguenos en Instagram, TikTok y YouTube para no perderte nada y comparte la noticia.
